Home Artículos para Educadores Intelecto sónico: estimular el aprendizaje y la creatividad con música

Síguenos en Facebook

Menú Principal

¿Quién está en línea?

Tenemos 25 invitados conectado
Intelecto sónico: estimular el aprendizaje y la creatividad con música PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 42
MaloBueno 
Indice del artículo
Intelecto sónico: estimular el aprendizaje y la creatividad con música
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
Parte 6
Todas las páginas
Fragmento del libro "El Efecto Mozart"
de Don Campbell

Haz click aquí si quieres compartir esta página en Facebook

 

 

Creo que una nación que permite que desaparezca la música está en peligro de desaparecer ella misma.
Richard Dreyfus, estrella de Mr. Holland's Opus, en la entrega de los Premios Grammy 1996
 
 
Bobby era un chico hiperactivo en mi clase; no se podía estar quieto ni callado; se pasaba el tiempo gritando e intimidando a los demás niños. Cuando escribía una composición, se podía sentir la rabia y la tensión que llevaba dentro; la fuerza enrollada de su personalidad se imprimía en las palabras de la página. En su casa, su comportamiento era igual de desmadrado, y sus padres habían renunciado a controlarlo.
 
Al cabo de unos meses de acosarlo con imágenes de alimentos o de actividades que le gustaban, por fin conseguí que cerrara los ojos y entonara: «Ummm, ummm». Eso lo hizo durante varios minutos, y se produjo un cambo sorprendente: se le relajaron los hombros y le bajó el tono de la voz. Los demás profesores también observaron que cuando canturreaba, o cuando comenzaba el día canturreando unos minutos, se le aflojaba notablemente la tensión nerviosa. Cuando al año siguiente participó en actividades musicales cambió todo el ambiente de la escuela.
 
 
Después de todos sus años de supervisar a maestros que tienen que vérselas con niños como Bobby, el ex director de una escuela de enseñanza básica de Washington, D.C., me comentó: «El profesor de música de nuestra escuela ha tenido más éxito con «una patata, dos patatas, tres patatas, cuatro...» [canción infantil inglesa] que el que han tenido todos los psicólogos, psiquiatras y orientadores de niños en la estabilidad inducida por fármacos».
 
Y el efecto no sólo se produce en el crecimiento emocional. En un estudio realizado en Texas, se comprobó que los alumnos que participan en una orquesta tienen puntajes más altos que el promedio en las pruebas de aptitud académica.
 
 
 
Desgraciadamente, debido a la falta de comprensión por parte del público de la importancia de la música para el desarrollo neurológico, se están reduciendo los fondos destinados a educadores de música y arte. Da la impresión de que la historia que narra la simpática película Mr. Holland's Opus, con su final casi trágico, refleja demasiado la realidad. La película trata de la trayectoria de un compositor e intérprete (Richard Dreyfuss), que, necesitado de dinero, decide dar clases en un colegio público hasta que se le presente un trabajo mejor. Pasados treinta años, después de mil epifanías musicales, despiden al querido mentor en las vísperas de su victoria total, mientras sus alumnos, ex alumnos y colegas lo aclaman interpretando su gran opus.
 
Mr. Holland representa a los profesores de arte que han perdido su empleo porque no han contado con el respaldo de los conocimientos científicos o psicológicos para defender su campo. Sin embargo, el sonido y la música son fundamentales para mantener la buena salud y desarrollar habilidades de comunicación. En este capítulo vamos a explorar las formas como el efecto Mozart puede fortalecer la memoria, mejorar el aprendizaje y estimular la creatividad. También veremos cómo se ha usado la música en educación, negocios y en la sociedad en su conjunto, con buenos resultados.
 
 

 
Aprendizaje más armonioso
 
En el diálogo El banquete, en que narra una interesante conversación sobre el tema del amor, con música como telón de fondo, Platón cuenta que hacia el final del banquete llega Alcibíades, borracho, dando voces, armando alboroto y alterando la atmósfera con sus destemplados y roncos gritos. Sócrates intenta, con poco éxito, introducirlo en el armonioso ritmo del grupo, pero de todas formas el banquete no acaba mal; Sócrates conoce lo suficiente acerca de sus ritmos y los de los demás para impedir que el alboroto inicial se convierta en caos. Si logramos emular la clarividencia de Sócrates, podemos orquestar los ritmos de nuestros días, creando así un ambiente óptimo para el aprendizaje.
 
Para empezar, podemos usar el ritmo a modo de instrumento para desarrollar la memoria y el intelecto. Si bien los recuerdos de experiencias o acontecimientos recientes se pueden almacenar en forma de imágenes, con frecuencia se almacenan como sonidos, sobre todo cuando recordamos las palabras. La memoria de hechos recientes tiene la capacidad de retener alrededor de siete unidades de información (el largo de esta frase, por ejemplo). Pero los grupos de unidades relacionadas se recuerdan como una sola unidad, y así el volumen de información que se puede almacenar aumenta de modo exponencial. La información hablada de forma rítmica se retiene fácilmente entera, como una unidad.
 
Además de observar que el ritmo ayuda a la memoria, los investigadores han descubierto que la memoria tiene su propio ritmo circadiano. Los procesos de almacenamiento de recuerdos de hechos recientes funcionan mejor por la mañana, mientras que el proceso de almacenamiento de recuerdos para largo plazo es mejor intentarlo por la tarde.
 
Como he dicho anteriormente, se ha demostrado que tocar un instrumento o participar en un programa de música en el colegio (o incorporar música en las clases de asignaturas como historia o ciencias) tiene efectos ampliamente positivos en el aprendizaje, la motivación y el comportamiento. He aquí algunos aspectos interesantes de las nuevas investigaciones:
 
  • En 1996, 1a Comisión de Exámenes de Admisión a Institutos Universitarios informó que los estudiantes con experiencia en interpretación musical obtenían un puntaje superior al promedio nacional en la parte oral del examen de aptitud (51 puntos más) y en el de matemáticas (31 puntos más). Edward J. Kvet, director de la Escuela de Música de la Universidad de Michigan en Mount Pleasant, ha llegado a la siguiente conclusión: «Por lo general, da la impresión de que el estudio de música y de otras artes tiene un efecto acumulativo, y es innegable que con el tiempo influye en la obtención de mejores puntajes en los exámenes estándar».
  • En un estudio realizado entre 1983 y 1988 con unos 7.500 alumnos de una universidad de tamaño medio, los que seguían música y educación musical como asignatura principal obtenían mejores puntajes en lectura que todos los demás alumnos del campus, incluidos los que se especializaban en inglés, biología, química y matemáticas.
  • En un estudio se comprobó que la música de películas de Walt Disney y la de la Nueva Era tenían el efecto más positivo en el estado de ánimo de niños de los cursos primero y segundo de enseñanza básica; la música clásica quedó en el tercer lugar. ¿Cómo se determinó esto? Los investigadores pidieron a los niños que hicieran dibujos con estilo libre mientras escuchaban la música, y que expresaran cómo estaban sus sentimientos antes y después de escucharla dibujando caras felices o tristes.

    El estudio reveló algo más sorprendente a los investigadores. Los dibujos expresaban un grado mayor de infelicidad que el que los niños habían expresado antes de escuchar la música. Una investigadora que tenía experiencia en trabajo con niños en riesgo dijo que le sorprendía el grado de rabia, depresión y violencia manifestado, en alrededor del 40 por ciento de los dibujos. Los investigadores concluyeron que la combinación de música y arte permitía a los niños liberar sentimientos y emociones que no se atrevían a expresar verbalmente.
  • En otros estudios se comprobó que poner música disminuía el mal comportamiento de los niños en un autobús escolar, y que programar actividades artísticas, entre ellas música, los lunes y viernes, reducía el ausentismo escolar esos días.
  • Los investigadores han informado que la música pop ligera, principalmente canciones de los Beatles, ha reducido el comportamiento alborotador o impropio en niños pequeños en una clase preescolar especial.
www.eduquemosenlared.com


 
Free counter and web stats