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La importancia de la Autoestima en el Desarrollo Personal PDF Imprimir E-mail
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Fuentes: karioli2122.zoomblog.com
www.autoestima-y-exito-personal.com

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¿Qué es la autoestima?
 
Es la creencia profunda que tengo con respecto a mi valor como persona.
 
Es una creencia profunda que está más adentro de los pensamientos que produzco normalmente en un momento cualquiera. Pertenece a una capa de pensamientos grabados en mi mente, generalmente poco concientes, y con una gran autoridad o capacidad de determinación.
 
Ejemplos de esas creencias profundas son:

“Yo no sirvo para eso”
“Soy tímid@”
“Soy fe@"
 

Son pensamientos que en algún momento de mi vida acepté como verdaderos y de allí en adelante les permití que definieran mi vida.
 

Desde entonces determinan la manera en que pienso. Determinan el tipo de pensamientos que admito en mi mente y determinan la dirección – constructiva o destructiva – de esos pensamientos.
 
Dichosamente, como veremos en otras páginas, las creencias se pueden modificar. Ahora lo que quiero es ver el panorama general.



Componentes de la autoestima
 
La Autoestima tiene 3 componentes:

  • Cognitivo: Que indica idea, opinión, creencias, percepción y procesamiento de la información”.
  • Afectivo: Conlleva la valoración de lo que en nosotros hay de positivo y de negativo, implica un sentimiento de lo favorable o desfavorable, que siente la persona de sí misma.
  • Conductual: Se refiere a la tensión, intención y actuación que hace la persona por sí misma.

 

Importancia de la autoestima
 
La autoestima es importante porque:

  • Condiciona el aprendizaje. Alumnos que tiene una auto imagen positiva de sí mismo se hallan en mejor disposición para aprender.
  • Facilita la superación de las dificultades personales. Una persona con autoestima alta, se siente con mayor capacidad para enfrentar los fracasos y los problemas que se le presentan.
  • Apoya la creatividad; una persona puede trabajar para crear algo si confía en sí mismo.
  • Determina la autonomía personal, si la persona tiene confianza en sí mismo, podrá tomar sus propias decisiones.
  • Posibilita una relación social saludable; la persona que se siente segura de sí misma, puede relacionarse mejor.
 
 
Tipos de autoestima
 
1. Autoestima alta:
 
Una persona con autoestima alta, vive, comparte e invita a la integridad, honestidad responsabilidad, comprensión y amor, siente que es importante, tiene confianza, tiene fe en sus decisiones y se acepta a sí mismo totalmente como ser humano.
 
2. Autoestima baja:
 
Una persona con autoestima baja, la mayor parte de su vida piensa que vale poco o no vale nada.
 
Estas personas esperan ser engañadas, menospreciadas por los demás y como se anticipa a lo peor, como defensa se ocultan tras un muro de desconfianza y se hunden en la soledad y el aislamiento.
 
Cuando una persona ha perdido la confianza en sí misma y en sus propias posibilidades, suele deberse a experiencias que así se lo han hecho sentir.
 
Por ello es vital para padres, educadores o jefes, saber alentar o corregir, premiar o censurar, oportunamente.
 
No llegan a comprender que todas las personas son diferentes, únicas e irrepetibles, por lo que se tienen por ser menos que los demás y, peor todavía, menos de lo que son.
 
Algunos de los aspectos mencionados son incorporados a la familia por medio del "modelo" que la sociedad nos presenta, modelo que es asimilado por todos los grupos sociales. Pero la personalidad de cada individuo no sólo se forma a través de la familia, sino también mediante las relaciones externas que establece paulatinamente y lo que cree que los demás piensan de él así como, sin duda, mediante las ideas que elabora acerca de sí mismo durante dicho proceso de relaciones progresivas.
 

 
¿Cómo sanar la autoestima herida en la infancia?
 
Para comenzar a ejercitase en el olvido y el abandono de aquello negativo que nos inculcaron, y sanar a ese niño que quedó escondido y herido en el interior de nosotros, podemos ir reemplazando las viejas ideas por otras nuevas. Repetirnos estas afirmaciones con frecuencia es una buena manera de comunicarnos con nosotros mismos, de ayudarnos a adquirir seguridad y tener presentes nuestros derechos, virtudes y debilidades:
 
  • Realizo mis elecciones y acciones con responsabilidad y sin temor.
  • Me aplico en mi trabajo con responsabilidad pero, si algo no va bien, no es porque yo sea un fracaso sino porque todavía tengo que aprender más.
  • Tengo confianza en que resolveré lo mejor posible cualquier situación que se me presente y por complicada que parezca.
  • Aprendo a comunicar mis sentimientos y respeto los de quienes me rodean.
  • Soy una persona valiosa, capaz, creativa y estoy abierta para cambiar todos los aspectos de mi vida.
 
 
 
Influencia de la Escuela
 
Es fundamental que los padres y los docentes -en quienes los padres confían en última instancia-, sean capaces de transmitir valores claros. Es muy importante que se enseñe tanto a niños como a jóvenes el significado de esos valores.
 
Los educadores deben ser conscientes de los distintos ritmos de desarrollo de cada niño, a fin de que se sientan cómodos en la escuela y puedan aprovechar debidamente el tiempo que dedican a formarse en los planos académico y personal.
 
También es preciso comprender que la mente de cada niño está llena de imágenes. Estas imágenes son tridimensionales:
 
  • La primera dimensión se relaciona con la imagen que el alumno tiene de sí mismo.
  • La segunda dimensión se vincula con la opinión que el niño tiene de sí mismo en relación con otras personas.
  • La tercera dimensión se relaciona con la imagen de sí mismo como es y como desearía que fuera.
 
Por todo esto es muy importante que el tiempo que los niños pasan en la escuela les ayude a descubrir y aprender a ser las personas que quieren ser, respetando sus tiempos, conflictos y confusiones.
 
Para ser un buen educador hay que comprender y asumir que:
 
  • La escuela  no es una institución en la cual se puede mejorar o degradar a la gente.
  • Hay que saber cómo crear un ambiente que permita encontrar oportunidades dentro del mismo, donde cada niño pueda sentirse importante.
  • Se deben reconocer y valorar los puntos fuertes de cada niño.
  • Hay que tener conciencia de los sentimientos y las imágenes que los niños tienen en mente cuando van a la escuela.
  • Hay que ser relativamente transigente con las conductas inadecuadas puesto que los niños, seres aún inestables y en proceso de formación, se rigen a través de posturas agresivas o incorrectas.

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